Familias y profesionales dan voz al duelo perinatal en un emotivo acto de recuerdo en el Hospital
El acto ha contado con testigos en primera persona, que han compartido su experiencia y han hecho aún más visible la existencia de estos bebés en el marco del Día Internacional del Duelo Perinatal
Desde hace una década, el Hospital SJD Sant Boi trabaja para mejorar el acompañamiento y la atención al duelo perinatal
Cada 15 de octubre, en el marco del Día Internacional del Duelo Perinatal, el Hospital SJD Sant Boi celebra un acto de recuerdo para hacer visibles todas las 'pequeñas huellas' y las familias que han sufrido la pérdida de su bebé durante el embarazo, en el momento del parto o poco después.
Estas muertes a menudo son silenciadas y no encuentran comprensión ni acompañamiento en la sociedad. Es precisamente por eso que actos como el que se celebró ayer en el vestíbulo del Hospital recuerdan la importancia de visibilizar las maternidades invisibles y de no menospreciar el dolor de sus familias. "Con este acto damos un espacio seguro a las familias que quieren compartir con nosotros su vivencia, su duelo, y cómo han caminado desde el momento en que abandonan el hospital, vuelven a su vida sin este proyecto de vida, sin su bebé", explica Clara Garcia, coordinadora del proceso maternoinfantil y jefe de Gestión de enfermería.
En el acto, situado frente al árbol del recuerdo, se han reunido unas setenta personas, familiares y profesionales del Parc Sanitari SJD, que han escuchado, emocionadas, el relato y la vivencia en primera persona de una madre y un padre que perdieron a sus bebés. Emociones, canciones y lágrimas han llenado un acto donde también ha tenido cabida una canción, cantada por Alba, 'para hacer bailar, allí donde estén, a nuestros bebés'.
Miquel Aguiló, padre de Mario y de otros dos hijos, también ha querido incidir en la falta de empatía y comprensión con que se encuentran estas familias. “La sociedad en la que vivimos no hace sitio a un bebé al que no ha llegado a conocer. Aunque para nosotros Mario es parte de nuestra familia, nos ha costado recibir el reconocimiento de nuestro entorno. Cuanto más hablemos de estos bebés, que hemos amado y perdido, más se aceptarán en nuestra sociedad”, ha remarcado.
Miquel ha querido agradecer también el acompañamiento que recibió desde el primer momento del equipo del área maternoinfantil. “Nos sentimos muy acompañados en el peor momento de nuestra vida. Nos guiaron, nos mostraron hacia dónde teníamos que ir. Esa cercanía de un equipo tan humano nos ayudó mucho”, ha explicado.
El acto ha finalizado con el ofrecimiento de recordar la muerte de estos bebés como cada familia deseara, añadiendo una mariposa al árbol o llevándose como recuerdo una pequeña lavanda con una mariposa artesana creada por los profesionales y los usuarios de la Residencia Santa Anna. Estas mariposas forman parte de un proyecto que nace para acompañar procesos de duelo y que a Santa Anna le sirve para trabajar con las personas que viven el concepto de la muerte y el duelo.
Una década de acompañamiento al duelo perinatal
Despedir la muerte de un bebé también es difícil para las personas que, desde el hospital, acompañan, en el peor momento, a estas familias. Desde hace una década, las profesionales del área de maternoinfantil del Hospital SJD Sant Boi se forman también en duelo perinatal. Con el paso de los años y las experiencias vividas, la profesionalización en este ámbito es cada vez mayor. “En todo este tiempo lo que hemos aprendido es que cada duelo es diferente y la vivencia de cada familia también. Cómo vivieron el embarazo, su proyecto de vida, y la pérdida en sí. Esta experiencia y esta subjetividad de cada pérdida es realmente lo que debe guiar a todo el equipo asistencial para atender a las familias en un momento tan duro”, explica Clara Garcia.
El Parc Sanitari SJD trabaja desde 2016 para mejorar la atención al duelo perinatal. En los últimos años, ha impulsado algunas acciones con el objetivo de acompañar a las familias en estos momentos tan complicados, como la creación del jardín Mare Lluna, ubicado en el cementerio de al lado del hospital, o el árbol del recuerdo, donde las familias pueden dejar su recuerdo a través de una mariposa y donde cada 15 de octubre se celebra este homenaje.



