Más de la mitad de los niños con obesidad visitados en el Hospital muestran resistencia a la insulina
La resistencia a la insulina en la infancia es un factor de riesgo que puede desencadenar diabetes tipo 2
La obesidad provoca también otras complicaciones metabólicas graves como colesterol elevado, tensión alta e hígado graso
Un 30% de los pacientes pediátricos visitados por endocrinos en el Hospital SJD Sant Boi tienen obesidad
El 52% de los niños visitados por el equipo de Endocrinología pediátrica, con edades comprendidas entre los cinco y los catorce años, presentan resistencia a la insulina, según datos del Hospital SJD Sant Boi. Se trata de una de las alteraciones metabólicas que pueden derivarse de la obesidad. Presentar este problema supone tener niveles de insulina elevados en comparación con los niveles de glucemia normales de los niños, algo que si se da a largo plazo puede desarrollar una diabetes tipo 2.
La obesidad infantil es uno de los principales retos de salud pública del siglo XXI, según la Organización Mundial de la Salud, así como una creciente preocupación en el ámbito catalán y español. En España, los datos más recientes indican que cuatro de cada diez niños presentan exceso de peso, y cerca de un 8% tienen obesidad, con especial incidencia en los entornos socioeconómicos más vulnerables.
En 2025, un 30% de los niños derivados en la consulta de Endocrinología pediátrica del Hospital SJD Sant Boi fueron visitados por un problema de obesidad y entre las complicaciones metabólicas más graves destacaba, en especial, la resistencia a la insulina.
“Estas cifras indican que algunos de los pacientes pediátricos que atendemos ya presentan alteraciones en los niveles de colesterol, algo que no es habitual en la infancia y que está relacionado, en la mayoría de los casos, con la obesidad infantil”, explica la Dra. Patricia Gallardo, responsable del servicio de Pediatría del Hospital SJD Sant Boi. La dislipidemia es otra consecuencia de la obesidad: afecta a un 27% de los pacientes pediátricos y se traduce en una alteración metabólica que produce niveles altos de colesterol LDL (malo) y niveles bajos de colesterol HDL (bueno).
En relación con otras alteraciones metabólicas, según las cifras del Hospital, casi un 23% de los pacientes visitados en la consulta de Endocrinología pediátrica presentan señales de alerta en la tensión arterial, situadas en el rango normal-alto que puede derivar en un incremento de probabilidades de desarrollar una hipertensión si no se toman medidas. Finalmente, el 16% de los niños con obesidad tienen esteatosis hepática ecográfica, popularmente conocida como hígado graso. Esto significa que el hígado está infiltrado de grasa. "Si no se toma a tiempo, la estructura del hígado se modifica y se origina la llamada fibrosis hepática, una enfermedad que puede ser irreversible y de por vida", explica el Dr. Daniel Sánchez, endocrinólogo pediátrico en el Hospital SJD Sant Boi.
Del pesocentrismo a los hábitos saludables
En el caso del paciente pediátrico, el riesgo de alteraciones metabólicas estará vinculado a las consecuencias que tenga a causa de su obesidad y su evolución a lo largo de los años. El abordaje de la obesidad implica diferentes ámbitos de actuación. En primer lugar, es necesario revisar las dificultades de su entorno social para adquirir hábitos de vida saludables (dieta, actividad física, sueño), y comprobar si las familias reciben ya apoyo social o están en contacto con profesionales que puedan orientarlas. “Evidentemente es necesario controlar el peso, pero ahora la mirada ha cambiado, es menos pesocentrista y más amplia para no contribuir a crear un estigma vinculado al peso que no les deje avanzar”, explica la doctora Gallardo. Antes estaban más centrados en revisar peso y dieta, y ahora se centran en la revisión de los hábitos de vida saludables, como tener buenos hábitos de sueño (a veces incluso tan relevantes como los dietéticos), hacer deporte y seguir una dieta saludable.
Todo ello sin perder de vista la vertiente psicológica, que implica la relación que los niños tienen con la comida y que, si es mala, vincula su estado de ánimo (si están tristes o inquietos) con comer más. Una mala relación con la comida puede acabar desarrollando un trastorno de la conducta alimentaria.
El uso de pantallas también desempeña un papel relevante en el aumento de la obesidad. “Cuanto mayor es el uso de pantallas, más se deteriora la calidad del sueño; se altera la alimentación y, debido a un estilo de vida más sedentario, también disminuye la cantidad de actividad física”, explica el Dr. Daniel Sánchez. Además, añade que, para tratar la obesidad en niños, primero se centran en mejorarla mediante el cambio de hábitos y, solo si esto no da resultados, se plantean introducir fármacos.
HR4ALL, un proyecto de la Fundación Gasol para luchar contra la obesidad
Las administraciones públicas y las instituciones de salud coinciden en destacar que la obesidad infantil es un fenómeno complejo, condicionado por factores sociales, económicos y ambientales, y que combatirla exige una respuesta integral que implique a familias, escuelas, comunidades y sistemas sanitarios.
En este sentido, el Parc Sanitari SJD participa en el proyecto europeo HR4ALL (Healthy Regions for All), nacido en la Fundación Gasol y cofinanciado por la Unión Europea, con la intervención de cuatro países europeos (España, Dinamarca, Países Bajos y Eslovenia). El objetivo del proyecto es mejorar las políticas regionales y locales de abordaje integral de la obesidad, enfermedad multifactorial con implicaciones físicas, psicológicas, sociales y laborales.
Tras una primera fase de detección de dificultades en todos los ámbitos del territorio de Sant Boi (educativo, sanitario, comercial, etc.), el proyecto se encuentra actualmente en la segunda fase. En esta etapa, se trabajará en profundidad en las estrategias a aplicar para que se produzcan los primeros cambios. En esta segunda fase, el Parc Sanitari SJD participa a través del doctor Daniel Sánchez y de Cristina Herranz, dietista-nutricionista, quienes forman parte del grupo de expertos y actúan como consultores de referencia en el ámbito sanitario.



