La investigación que transforma la salud mental: del conocimiento al impacto real en las personas

 en Jornadas, Salud Mental

Personalización de los tratamientos, atención domiciliaria, participación de las personas atendidas y transferencia del conocimiento marcan una jornada centrada en el impacto real de la investigación en salud mental

La transferencia del conocimiento científico a la práctica asistencial centró la jornada “Salud mental: de la investigación en la clínica”, celebrada este miércoles en el Parque Sanitario San Juan de Dios en el marco de la Semana de la Salud Mental 2026. Profesionales asistenciales, investigadores, responsables institucionales y personas con experiencia propia en salud mental compartieron experiencias y reflexiones en torno a un reto común: conseguir que la investigación genere cambios reales en la atención, la organización de los servicios y la vida de las personas.

La jornada evidenció que Cataluña dispone de un ecosistema de investigación en salud cada vez más consolidado, pero que el gran reto sigue siendo reducir la distancia entre el conocimiento científico y su aplicación efectiva a los servicios asistenciales. En la conferencia inaugural, Antoni Plasència, director general de Investigación e Innovación en Salud de la Generalidad de Cataluña, defendió la necesidad de fortalecer las sinergias entre los sistemas de salud, investigación e innovación para generar evidencia útil, acelerar la adopción de soluciones efectivas y evaluar su impacto real sobre la salud, la equidad y la equidad. Según señaló, "la investigación y la innovación de hoy serán la salud y la sanidad de mañana".

La primera mesa de la jornada presentó ejemplos concretos de cómo la investigación puede dar respuesta a necesidades asistenciales actuales. Jorge Osma, de la Universidad de Zaragoza y del Instituto de Investigación Sanitaria de Aragón, expuso las aplicaciones del Protocolo Unificado para el tratamiento de los trastornos emocionales, una intervención transdiagnóstica que ha demostrado eficacia en trastornos de ansiedad, depresión y otras dificultades relacionadas con la regulación emocional, y que se está adaptando a distintos contextos.

También se presentó el proyecto Espacio Terapéutico Reservado (ETR), liderado por Khadija El Abidi El Ghazouani, una iniciativa nacida de la práctica clínica que promueve una relación terapéutica más personalizada en las unidades de hospitalización de salud mental. El proyecto ha evolucionado desde una experiencia participativa desarrollada en unidades asistenciales hasta estudios multicéntricos con participación de centros de Cataluña y del resto del Estado.

La mesa se completó con la intervención de Clemente García-Rizo, investigador de la Barcelona Clínico Schizophrenia Unido (BSCU), la Universidad de Barcelona, ​​el IDIBAPS y el CIBERSAM, que abordó el papel de las complicaciones obstétricas, el síndrome metabólico y los factores perinatales en el origen y el factor perinatales.

La sesión "Explica tu tesis en cinco minutos" dio visibilidad a nuevas líneas de investigación impulsadas por investigadores predoctorales. Las presentaciones abordaron temas como la atención domiciliaria intensiva en salud mental, mecanismos de cambio en las terapias asistidas con psicodélicos o diferencias de sexo en personas con primeros episodios psicóticos. Los trabajos pusieron de manifiesto la voluntad de generar conocimiento orientado a mejorar la personalización de los tratamientos, la atención comunitaria y los resultados clínicos.

La segunda mesa situó el foco en un concepto central durante toda la jornada: el impacto. Los participantes coincidieron en señalar que la generación de conocimiento científico, por sí sola, no garantiza la transformación de la práctica clínica. Para que los resultados lleguen a las personas son necesarias alianzas entre instituciones, profesionales, investigadores y responsables de políticas públicas, así como mecanismos que faciliten la evaluación, la implementación y la escalabilidad de las innovaciones.

Uno de los mensajes más compartidos fue la necesidad de investigar con las personas y no sólo para las personas. En este sentido, se reivindicó la incorporación real de la voz de los usuarios y personas con experiencia propia desde las fases iniciales de los proyectos, no sólo como participantes sino también como agentes activos en la definición de prioridades, objetivos y formas de evaluación.

Durante el debate también se identificaron algunos de los obstáculos que dificultan la transferencia del conocimiento a la práctica: la falta de tiempo protegido por la investigación, la necesidad de profesionales con perfiles mixtos asistenciales e investigadores, las limitaciones de los actuales sistemas de financiación y la dificultad de mantener las innovaciones más allá de la duración de los proyectos competitivos.

En las conclusiones de la jornada, Susana Ochoa destacó la importancia de trabajar por una investigación con capacidad transformadora, capaz de generar cambios tangibles en la atención y organización de los servicios. Entre las ideas que atravesaron las diferentes sesiones, señaló la personalización de los tratamientos, la participación activa de las personas atendidas, la necesidad de reforzar los vínculos entre asistencia e investigación y la construcción de estructuras que permitan convertir la evidencia científica en mejoras sostenibles para los sistemas de salud.

La jornada concluyó con una idea compartida por buena parte de los ponentes: sólo reforzando la conexión entre investigación, innovación y práctica clínica será posible dar respuesta a los grandes retos de la salud mental y avanzar hacia una atención más personalizada, efectiva y centrada en las personas.

La investigación experimentada en primera persona

La jornada se completó por la tarde con una actividad experiencial abierta a los asistentes para acercar la investigación a la práctica clínica y mostrar de forma tangible algunas de las innovaciones que se están desarrollando en el Parque Sanitario Sant Joan de Déu. Los participantes pudieron conocer y experimentar proyectos como Virtual Scape, una herramienta de realidad virtual aplicada en el ámbito penitenciario; la app PIPPEP, orientada a apoyar a personas con primeros episodios psicóticos; y la Terapia Avatar, una intervención innovadora para personas con esquizofrenia que experimentan persistentes alucinaciones auditivas. Las demostraciones, conducidas por profesionales e investigadores de la institución, permitieron mostrar cómo la tecnología y la investigación aplicada pueden convertirse en herramientas útiles para mejorar la experiencia asistencial, favorecer la recuperación y reforzar la autonomía de las personas atendidas. La actividad nació con la voluntad de acercar la investigación a la ciudadanía y visibilizar proyectos que ya están generando nuevas oportunidades terapéuticas en ámbitos tan diversos como la salud mental comunitaria, los primeros episodios psicóticos o la atención en centros penitenciarios.

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