Uno de cada cuatro pacientes que comienza un tratamiento con ansiolíticos acaba utilizándolo de forma prolongada
El 25% de los usuarios con una nueva prescripción de benzodiazepina en la atención primaria se convierten en consumidores crónicos en solo tres meses
La edad avanzada, los antecedentes de enfermedades mentales y las visitas virtuales con el equipo médico favorecen esta tendencia
Un estudio liderado por el Parc Sanitari SJD abre la puerta a buscar nuevas estrategias para mejorar la calidad de la prescripción y reducir sus riesgos
Una de cada cuatro personas atendidas en la atención primaria con prescripción de tratamiento con ansiolíticos (benzodiazepinas) acaba utilizándolo de forma prolongada, mucho más allá de lo que recomiendan las guías médicas, según un nuevo estudio realizado en Cataluña y liderado por un profesional del Parc Sanitari SJD y del Institut de Recerca SJD.
El informe Challenge of long-term benzodiazepine use in primary care: insights from a real-world cohort study in Catalonia, lo ha liderado el dr. Ignacio Aznar del grupo de investigación Evaluación de Tecnologías Sanitarias en Atención Primaria y Salud Mental (PRISMA) de l'Institut de Recerca Sant Joan de Déu (IRSJD) y del Parc Sanitari Sant Joan de Déu. La investigación, financiada por el CIBERESP y publicada en la revista Family Medicine and Community Health, ha analizado datos reales de más de 100 000 pacientes provenientes del sistema público de salud de Cataluña, recogidos entre julio de 2021 y julio de 2022.
Según los datos analizados, una de cada diez personas adultas de Cataluña tomó benzodiacepina. El 62% de estas recetas eran de nueva prescripción, el 27,1% todavía se estaba dispensando tres meses después, y el 14,5% continuaba a los seis meses. Estas cifras contrastan con las recomendaciones clínicas que aconsejan limitar el uso de benzodiacepinas a un máximo de cuatro semanas, en caso de insomnio, y hasta doce semanas, para los tratamientos por ansiedad.
Un uso extendido a pesar de los riesgos
Las benzodiacepinas actúan sobre el sistema nervioso central y se utilizan de forma habitual para tratar trastornos como la ansiedad, el insomnio, las convulsiones o las tensiones musculares, así como en procesos de sedación antes de procedimientos médicos. Pese a su eficacia a corto plazo, los autores del estudio alertan de que el consumo prolongado puede conllevar riesgos graves para la salud, como dependencia, deterioro cognitivo, aumento del riesgo de caídas y fracturas, accidentes de tráfico, tolerancia al fármaco e, incluso, un posible incremento de la mortalidad.
En Cataluña, más del 10% de la población atendida en atención primaria recibe cada año una prescripción de benzodiacepinas, con una prevalencia casi doble en mujeres que en hombres y especialmente elevada en la población de edad avanzada.
“Nuestros resultados ponen de manifiesto que una proporción considerable de pacientes que comienzan tratamiento con benzodiacepinas terminan convirtiéndose en usuarios a largo plazo si no disponen de una supervisión clínica adecuada. Es fundamental que se establezcan estrategias más eficaces para monitorizar y, en su caso, reducir el uso prolongado de estos medicamentos”, afirma Maite Peñarrubia, investigadora colaboradora del PSSJD y del IRSJD, y una de las autoras del estudio.
Entre los factores que aumentan el riesgo de convertirse en usuario crónico destacan la edad avanzada, ser mujer, la presencia de trastornos mentales previos, haber consumido previamente estos fármacos, vivir en entornos rurales y realizar visitas virtuales con el profesional médico en lugar de presenciales.
Estos resultados se han analizado con perspectiva de género y muestran que, en general, los factores de riesgo son similares en ambos sexos. Además, el estudio detecta también que los pacientes atendidos por profesionales con estándares bajos de calidad de prescripción tienen más probabilidades de alargar el uso.
Promover un uso más seguro
Este es el primer estudio de estas características en el Estado español basado en datos reales y con una amplia muestra poblacional. Los resultados proporcionan una sólida base para diseñar estrategias formativas para los profesionales sanitarios y promover un seguimiento más personalizado y presencial de los usuarios a los que se prescriben benzodiacepinas, con el objetivo de reducir los riesgos asociados al uso innecesariamente prolongado de estos fármacos.
Reconocimiento profesional para la Dra. Maite Peñarrubia
Además de la publicación del estudio, la trayectoria científica de la Dra. Maite Peñarrubia ha sido recientemente reconocida en el ámbito de la atención primaria. El 29 de enero, la junta del Colegio de Médicos de Barcelona del Baix Llobregat le otorgó el premio a la mejor publicación en atención primaria de la Metropolitana Sur por esta investigación sobre el uso prolongado de las benzodiacepinas. Este reconocimiento pone en valor no solo la calidad de su estudio, sino también su contribución a la mejora de la práctica clínica y la seguridad de los pacientes en la atención sanitaria cotidiana de la región.



