Un estudio del Parc Sanitari SJD relaciona la lentitud asociada al Parkinson con cambios en el cerebro
Los resultados de la investigación demuestran que la dificultad del movimiento se relaciona con cambios en el plegamiento del córtex
En Cataluña hay más de 30.000 personas diagnosticadas de Parkinson que sufren bradicinesia, uno de los síntomas más incapacitantes de esta enfermedad neurodegenerativa
El 11 de abril se conmemora el Día Mundial del Parkinson con el objetivo de sensibilizar a la población y dar visibilidad a las personas que la viven y a sus familias
La lentitud y las limitaciones motoras asociadas al Parkinson están más cerca de tener explicación. El estudio Déficits en el plegamiento cortical en la enfermedad de Parkinson en fases iniciales: la importancia de la bradicinesia, liderado por los investigadores Dr. Christian Stephan-Otto y Dr. Christian Núñez, el Dr. Antoni Callén, neurólogo, y la investigadora Gemma Colomé, ha descubierto una relación directa entre las características dificultades de movimiento de la enfermedad y unas alteraciones estructurales del cerebro. Concretamente, una pérdida de plegamiento del córtex cerebral.
Los resultados del estudio señalan que la reducción en el plegamiento cortical afecta a regiones que son clave en el procesamiento de la información sensorial. Según los investigadores, esta alteración podría estar vinculada a la ralentización de la fluidez motora.
“Estos hallazgos apuntan a que la lentitud y la dificultad para moverse podrían estar asociadas a un déficit en el procesamiento cerebral”, explican los investigadores. Además, en el ámbito asistencial, “esto ayuda a entender la frustración y el esfuerzo extra que los pacientes deben hacer en tareas cotidianas que antes les resultaban automáticas”, explica el Dr. Antoni Callén.
El estudio se enmarca en la tesis doctoral del Dr. Callén, jefe del Servicio de Neurología del Hospital SJD Sant Boi, en colaboración con Gemma Colomé, investigadora y miembro del equipo de Innovación del Parc Sanitari SJD, y con la dirección de los investigadores Dr. Christian Núñez, del grupo Neuroimagen multimodal en psicosis de inicio reciente y de alto riesgo del IDIBAPS, y Dr. Christian Stephan-Otto, del Pediatric Computational Imaging Center (PeCIC) del Institut de Recerca Sant Joan de Déu (IRSJD).
Se trata de un proyecto interinstitucional que combina experiencia clínica y capacidad analítica en imagen cerebral. La investigación se ha basado en una colaboración transversal, que ha permitido abordar la investigación desde una perspectiva complementaria y rigurosa, para integrar conocimiento clínico, tecnológico y metodológico. “La combinación de mirada clínica y capacidad analítica nos permite avanzar en el conocimiento de la enfermedad de Parkinson y buscar respuestas útiles para pacientes, personal asistencial e investigadores en enfermedades neurodegenerativas”, explican.
Diagnósticos más rápidos y un acompañamiento médico más preciso
Los resultados obtenidos en este estudio evidencian nuevas perspectivas de futuro: las resonancias magnéticas podrían convertirse en una prueba clave para detectar cambios en el córtex relacionados con la bradicinesia. Esto permitiría obtener diagnósticos más rápidos, un acompañamiento médico más preciso y una cuantificación más cuidadosa del impacto de las nuevas terapias.
Este nuevo enfoque abre la puerta a transformar el abordaje clínico del Parkinson y mejorar el conocimiento de la enfermedad.
La enfermedad de Parkinson afecta a más de ocho millones de personas en todo el mundo. En España existen más de 200.000 personas afectadas y, anualmente, se registran unos 10.000 nuevos diagnósticos. En Cataluña, más de 30.000 personas están diagnosticadas con esta enfermedad neurodegenerativa. Entre sus síntomas principales destaca la bradicinesia, definida como la lentitud de movimiento. A pesar de ser menos conocida que el típico temblor del Parkinson, es uno de los síntomas más invasivos y que genera más quejas entre las personas que conviven con la enfermedad.
Una enfermedad neurodegenerativa prevalente con alto impacto sanitario
La enfermedad de Parkinson es un trastorno degenerativo del sistema nervioso central que tiene como síntomas principales el temblor de reposo (en las manos, los brazos, las piernas o la mandíbula), la lentitud de movimientos, la rigidez (agarrotamiento de las extremidades y el tronco), y la inestabilidad postural. La progresión de la enfermedad de Parkinson es muy variable, puede tener un curso bastante benigno o muy incapacitante a corto o medio plazo.
Es el segundo trastorno neurodegenerativo que afecta a más personas. Es ligeramente más prevalente entre los hombres, con una media de edad de 78 años. Según datos de la Sociedad Española de Neurología, el Parkinson no es una enfermedad exclusiva de personas mayores, ya que un 15 % de los casos se diagnostican en personas menores de 50 años.
Además, se trata de una enfermedad con un alto impacto sanitario. Casi la mitad de las personas diagnosticadas tienen riesgo de complicaciones graves, lo que incrementa la probabilidad de hospitalizaciones.
Estudio Déficits en el plegamiento cortical en la enfermedad de Parkinson en fases iniciales: la importancia de la bradicinesia (DOI 10.1093/braincomms/fcag094)



