La depresión resistente reclama un cambio de paradigma con diagnósticos más precisos

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La psiquiatría de precisión, mediante técnicas de neuroimagen, permite la detección precoz y tratamientos más eficaces para luchar contra la cronificación

Los porcentajes crecientes de depresión resistente al tratamiento (DRT) —entre un 35% y un 37% de las personas con depresión en el mundo— ponen en evidencia los límites de los modelos actuales de atención y la necesidad de avanzar hacia una medicina más precisa y personalizada.

Este es el principal mensaje que se extrae de la III Jornada de Abordaje de la Depresión Resistente al Tratamiento, organizada por el Parc Sanitari Sant Joan de Déu con la voluntad de aproximar a la sociedad la realidad de este trastorno desde la experiencia directa de las personas que lo viven. Precisamente, con esta intención, algunos testigos que han sufrido sus consecuencias en primera persona se han sumado al Parc Sanitari SJD para impulsar un cambio de paradigma que consideran esencial para tener diagnósticos más precisos e intervenciones personalizadas.

De 100 a 0 en nada

Los testigos en primera persona han evidenciado el profundo impacto de la depresión resistente y la dificultad de encontrar un tratamiento efectivo.

Javier, paciente recuperado, explica cómo “perdió la ilusión por vivir” de forma repentina, sin un motivo aparente, después de años de vida activa. Su percepción es que pasó “de 100 a 0 en nada”. Tras distintos tratamientos sin éxito, fue diagnosticado de depresión e inició un abordaje especializado que le ha permitido recuperar su vida. Javier sabe que la depresión volverá y dice estar preparado para identificar los síntomas y poder realizar una intervención rápida para conseguir un resultado eficaz en menos tiempo.

Por otra parte, Loli, madre de un paciente con depresión desde hace más de veinte años, reclama, precisamente, diagnósticos precoces y atención especializada desde el inicio: "si hubiéramos llegado antes, quizás no se habría cronificado", dice ella. El “periplo” que vivió su hijo hasta que no fue diagnosticado es como una losa ante la “impotencia” que siente la persona cuidadora ante un diagnóstico tan devastador. Ambos relatos coinciden en una misma idea: la depresión resistente es un proceso largo, complejo y a menudo incomprendido por parte de la sociedad, y necesita un abordaje ajustado a cada persona para reducir el tiempo de espera hasta conseguir la efectividad esperada.

Tantas depresiones como personas

Los profesionales expertos del Parc Sanitari Sant Joan de Déu insisten en que la depresión no es una enfermedad homogénea. Se trata de un trastorno que combina factores biológicos, psicológicos y sociales. "Hay tantas depresiones como personas", resumen. Esta complejidad explica por qué los tratamientos no siempre funcionan de forma uniforme y requieren de un abordaje integral capaz de intervenir en todos los ámbitos personales.

Del tanteo a la precisión

Actualmente, el tratamiento de la depresión resistente se basa a menudo en procesos de prueba y error de diferentes tratamientos y abordajes, guiados por criterios clínicos objetivos aunque también subjetivos. Este modelo, tal y como exponen los profesionales, tiene limitaciones claras y puede alargar el sufrimiento de las personas afectadas.

Ante este escenario, los especialistas proponen un cambio de paradigma hacia una psiquiatría de precisión, que permita ajustar mejor los diagnósticos, identificar el tipo de depresión y aplicar el tratamiento más adecuado desde el principio. “No se trata de cambiar todas las piezas del coche, sino de identificar exactamente cuál falla y cómo repararla, teniendo en cuenta la experiencia de quien conduce (la vida de la persona) y la carretera por la que circula (el entorno)”, explica el psiquiatra del Parc Sanitari SJD Salvatore Aguilar.

Un modelo integral con resultados esperanzadores

El Parc Sanitari Sant Joan de Déu ha desarrollado una Unidad de Depresión Resistente al Tratamiento con un modelo de abordaje integral y personalizado, que combina diferentes opciones terapéuticas avanzadas, según el perfil de cada paciente, que buscan estimular la neuroplasticidad del cerebro y que se aplican en entornos clínicos seguros y bajo supervisión especializada:

  • Esketamina intranasal
    Administrada en sesiones controladas, actúa rápidamente sobre circuitos cerebrales implicados en la depresión. Es especialmente útil en casos en los que los antidepresivos convencionales no han funcionado. Los pacientes con este tratamiento son los que mayor neuroplasticidad consiguen, junto con la psicoterapia. Ha mostrado una respuesta positiva en el 82% de los pacientes.
  • Terapia electroconvulsiva (TEC)
    Una técnica con décadas de evidencia científica, indicada en graves y resistentes depresiones. Se realiza bajo anestesia y monitorización médica, con resultados muy significativos en la reducción de síntomas, entre un 85-90%.
  • Estimulación Magnética Transcraneal (EMT)
    Procedimiento no invasivo que usa campos magnéticos para estimular zonas específicas del cerebro relacionadas con el estado de ánimo. Permite mejoras sin efectos secundarios graves y ha mostrado una respuesta del 35-40%.
  • Psicoterapia y abordaje integral: enfermería, psicología, trabajo social y apoyo familiar.
  • Tratamientos con psicodélicos (investigación en entorno clínico)
    En fase experimental y bajo estrictos protocolos, estos tratamientos buscan desbloquear patrones mentales y facilitar la psicoterapia en pacientes con depresión crónica. Algunos de los pacientes de la Unidad de Trastornos resistentes son candidatos a participar en este ensayo.

Desde su puesta en marcha (2025), ha atendido a 205 personas, de las cuales 190 han mejorado o se han recuperado. El 80% de los pacientes recibe el alta en menos de 12 meses y con una estancia media de seis meses. Los resultados muestran un aumento significativo de mejora en la calidad de vida de las personas atendidas. Los pacientes más jóvenes o con menor tiempo de evolución de la enfermedad responden más rápidamente a los tratamientos.

La selección del tratamiento es un proceso personalizado y basado en la evidencia científica. Los profesionales de la unidad valoran las características clínicas de cada paciente y explican todos los escenarios posibles, teniendo en cuenta factores como la presencia de síntomas psicóticos, la ralentización motora, las comorbilidades y las contraindicaciones. Es un modelo de decisiones compartidas, en el que el paciente, con el apoyo de la familia, elige la opción que prefiere de entre las propuestas de los especialistas, que van de menos a más invasivas: esketamina, estimulación magnética transcraneal (EMT) y terapia electroconvulsiva (TEC). Este enfoque garantiza un tratamiento adaptado a cada caso y respetuoso con las preferencias individuales.

Más allá del tratamiento: psicoterapia y continuidad

Los expertos subrayan que los tratamientos biológicos no son suficientes por sí solos. La recuperación requiere trabajo psicoterapéutico continuado, seguimiento después de la fase intensiva e intervención sobre el entorno social y familiar. Sin esa continuidad, el riesgo de recaída es elevado.

En el marco de la III Jornada de Abordaje de la Depresión Resistente al Tratamiento, celebrada hoy, profesionales de distintos centros han coincidido en que el futuro pasa por ganar precisión. Las ponencias han puesto en valor el potencial de los tratamientos como la esketamina y la neuromodulación, la necesidad de adaptarlos según el perfil de cada paciente, el papel clave de la psicoterapia, y la importancia de reconciliar el cerebro y la experiencia vital. Todo apunta a un consenso compartido: los tratamientos actuales son efectivos, pero pueden ser aún más cuidadosos si se dispone de mejores herramientas diagnósticas.

En este contexto, los profesionales señalan la necesidad de incorporar tecnologías como la neuroimagen en la práctica clínica. Disponer de una mejor “foto” del cerebro permitiría afinar el diagnóstico, identificar los circuitos afectados y dirigir el tratamiento de forma más directa. El objetivo es avanzar hacia un tratamiento cada vez más personalizado: un “vestido a medida para cada persona.

Los profesionales remarcan que el reto no es solo clínico, sino también organizativo. Es necesaria una mayor continuidad asistencial, reorganizar los recursos y apostar por la innovación. “No es solo tener más herramientas, sino utilizarlas con mayor precisión y adaptarlas mejor a cada paciente.”

Encuentra más información sobre la depresión en el portal de Sant Joan de Déu SOMOS Salud Mental 360.

Consulta aquí la nota de prensa enviada a medios.

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